lunes, 24 de julio de 2017

MONS. SCHNEIDER HABLA SOBRE EL VATICANO II Y LA FSSPX








Entre liberales se apoyan. El sitio "Adelante la Fe" -que es liberal moderado- publica hoy un texto blandengue de Mons. Schneider -uno de los Obispos liberales más moderados del mundo- acerca del concilio Vaticano II y la FSSPX. Su pensamiento coincide en gran medida con las ideas que Mons. Fellay ha manifestado en distintas ocasiones, en los últimos años, acerca del fatídico concilio, el mayor y más eficaz engaño, la trampa más mortífera, y el peor desastre de la historia humana después del pecado original y del deicidio.

¿Acaso juzgamos con excesiva severidad a Mons. Schneider y a "Adelante la Fe"? Dejemos responder a Mons. Lefebvre: Quizá alguien me diga: “¡Usted exagera! Cada vez hay más obispos buenos que rezan, que tienen fe, que son edificantes... [como Mons. Schneider o los cuatro cardenales de las dubia]”. Aunque fuesen santos, desde el momento en que aceptan la falsa libertad religiosa, y por consiguiente el Estado laico, el falso ecumenismo (y con ello la existencia de varias vías de salvación), la reforma litúrgica (y con ello la negación práctica del sacrificio de la Misa), los nuevos catecismos con todos sus errores y herejías; contribuyen oficialmente a la revolución en la Iglesia y a su destrucción ("Itinerario Espiritual", Prólogo). 

Algunas citas notables del artículo de Mons. Schneider:

Por lo que respecta a nuestra actitud con relación al Concilio Vaticano Segundo, hay que evitar dos extremos: rechazarlo totalmente, como hacen los sedevacantistas y un sector de la FSSPX, o atribuir un carácter infalible a todo lo que dijo el Concilio.

... un sector numeroso de la nomenclatura teológica y administrativa de la Iglesia lleva medio siglo promoviendo cuestiones doctrinales, pastorales y litúrgicas ambiguas, distorsionando con ello la intención original del Concilio o abusando de afirmaciones doctrinales ambiguas o poco claras con miras a crear una iglesia diferente, de tipo relativista o protestante. Hoy en día asistimos a la culminación de este proceso.

Hay que ver y aceptar el Concilio Vaticano II como tenía por objeto ser y como lo que fue en realidad: un concilio ante todo pastoral. Es decir, que la intención de dicho concilio no era proponer nuevas doctrinas ni hacerlo de forma definitiva. La mayor parte de sus afirmaciones confirmaban la doctrina tradicional y perenne de la Iglesia.

Una FSSPX canónica y plenamente integrada en la vida de la Iglesia podría hacer un aporte muy valioso a dicho debate, como deseaba también el arzobispo Marcel Lefebvre. La presencia canónica plena de la FSSPX en la vida de la Iglesia actual contribuiría también a suscitar un clima general de debate constructivo a fin de que lo que siempre creyeron todos los católicos en todas partes durante dos mil años se crea de un modo más claro y seguro también en nuestros tiempos, realizando así la verdadera intención pastoral de los padres del Concilio Vaticano Segundo.


LEER ARTÍCULO COMPLETO ACÁ



PROFANACIONES EN CATAMARCA: SEGUIDILLA DE ATAQUES A IMÁGENES DE LA VIRGEN DEL VALLE





Ocurrieron en las últimas semanas en la capital y distintos puntos de la provincia. "No lo tomamos como una mera travesura de un chico", dijo el jefe de policía. Al expresar su preocupación, el obispado local consideró "inexplicable" la serie de hechos.

Autoridades de la policía y del obispado de Catamarca manifestaron su preocupación por una seguidilla de ataques perpetrados en distintos puntos de la provincia a urnas e imágenes de la Virgen del Valle.

De acuerdo a los reportes oficiales, desde hace un par de meses hubo actos de vandalismo religioso donde le rompieron la cabeza a la imagen mariana y en otros le destrozan el cuerpo.

Ante ello, el jefe de la Policía de Catamarca, comisario Orlando Quevedo, reconoció que existe "mucha preocupación" en la fuerza pública por los hechos de vandalismo contra imágenes de la Virgen Morena.

"Estamos afligidos de cómo se están destruyendo las imágenes y hay preocupación porque no se sabe de dónde vienen estos ataques", manifestó Quevedo a los medios locales.

También reconoció que se están "tomando prevenciones, nos aflige el tema de la catedral, sobre todo, y de la Gruta de Choya, porque son hechos raros".

"No lo tomamos como una travesura de un chico, sino que hay algo más", añadió.

Hasta ahora se informaron de agresiones a la imagen de la Virgen del Valle ubicada en la Gruta de Choya, centro de visita de los turistas en la provincia. También destrozaron una imagen en plena ciudad capital, como otras tres en distintos departamentos catamarqueños.

A su vez, el obispo Luis Urbanc pidió a través de un comunicado "cordura" ante una situación "inexplicable para la Iglesia". [¡¡¡!!! Comentario Syllabus].

"Vemos con mucha preocupación estas reacciones anónimas de agresión hacia la fe de la gente, sobre todo una falta de respeto a la figura de la Virgen María en su advocación Del Valle", añadió.

A esta expresión se sumaron los pedidos de los párrocos del interior, donde también destruyeron imágenes de la Virgen, quienes por medio de las redes sociales hacen "un llamado de reflexión" [¡¡¡!!! Coment. Syllabus] ante los "sucesos inusuales" que vienen ocurriendo estos últimos meses.


El culto a la Virgen del Valle en Catamarca lleva a que en el año se realicen dos manifestaciones de fe con sus respectivas procesiones con la imagen de la madre Morena por las calles principales de la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca, fiestas que reúnen a miles de fieles de distintas provincias argentinas.

Fuente: agencia DYN

domingo, 23 de julio de 2017

COMENTARIOS ELEISON - ERROR DE MENZINGEN - III




Número DXXIII (523)
22 de julio de 2017

Error de Menzingen – III

Mons. Williamson





Hermosos principios no son suficientes –
Su aplicación tal vez se hará difícilmente.

Otro sacerdote de la Fraternidad San Pio X (Padre RP, por Relaciones Públicas) ha descendido a la arena para defender la búsqueda, por parte de sus Superiores, del reconocimiento oficial de la Fraternidad por Roma. La defensa del P. RP también está bien presentada, pero igualmente sufre de la misma falta esencial como la sufre la búsqueda del reconocimiento que él defiende – la falta de realismo. El principio es una cosa, la práctica es otra, incluso si está gobernada por principios. Ser un maestro de principios no es ser un maestro de la práctica y viceversa. Es digno de atención cómo la defensa del P. RP de la búsqueda de reconocimiento por sus Superiores empieza diciendo que en esta defensa él, P. RP, sólo está interesado en los principios: en primer lugar, si en principio se puede aceptar el reconocimiento de un modernista y, en segundo lugar, hasta qué punto uno puede en principio colaborar con un modernista.

Para probar que uno puede aceptar el reconocimiento de un Papa modernista, argumenta que Mons. Lefebvre la buscó de Paulo VI hasta la muerte de éste último en 1978, y en 1988 sólo rechazó la colaboración con Juan Pablo II en la práctica, pero no en principio. Tampoco el Capítulo General de la Fraternidad del 2012 le exigió a Benedicto XVI una profesión de Fe Católica, hacer lo cual en cualquier momento, revelaría un espíritu cismático.

Pero, uno responde, el choque entre el Arzobispo y Paulo VI desde 1974 en adelante es bien conocido, y detrás del rechazo del Arzobispo del Protocolo de 1988 estaban los principios de su Fe. 2012 fue exactamente el momento cuando la Fraternidad abandonó al Arzobispo al abandonar su posición sobre la Fe en principio, y en cuanto al espíritu cismático, ¿quién estaba realmente en cisma? –¿el Arzobispo o los modernistas?

En cuanto al Papa Francisco, el P. RP argumenta que él es el Papa; que la Iglesia no es lo que él, sino Nuestro Señor, hizo; que la colaboración con él es solamente como Papa Católico. Pero, uno responde, en la vida real, como la podredumbre de una manzana es y no es manzana, así la Iglesia Conciliar es y no es la Iglesia. En la vida real, la Fraternidad no está tratando solamente con la Iglesia Católica o un Papa Católico, sino directamente con la podredumbre Conciliar.

Así, cuando el P. RP, examinando en segundo lugar hasta qué punto uno puede colaborar con un modernista y responde que se puede hacer en la medida que sea por el bien de la Iglesia, él constantemente se abstrae de la realidad actual.

Por consiguiente:

* La Iglesia es indefectible –

Desde luego, pero los eclesiásticos Conciliares no dejan de defeccionar.

* La Fraternidad está sirviendo a la Iglesia, no a sus eclesiásticos –

Desde luego, pero tiene que pasar a través de falsos eclesiásticos.

* Una prelatura católica no podría rechazarse –

Desde luego, pero no si es manejada por falsos eclesiásticos.

* El Papa sólo necesita acatar sus términos 

Desde luego, pero ¿qué protege un pedazo de papel de estos dirigentes?

* La autoridad del Papa viene de Dios 

Desde luego, pero no para destruir la Iglesia (II Cor. XIII, 10).

* La Fraternidad acertó al aceptar la jurisdicción para las confesiones y matrimonios 

P. RP, ¿está usted tan seguro? ¿Y si eso fue sólo el queso de una ratonera?

* La cuestión práctica como en esta última pregunta sobre nuestra situación actual “no está en el poder de este artículo juzgar”, contesta el P. RP, pero la sola posibilidad de que pueda no ser una trampa le prueba que el aceptar o no el reconocimiento canónico de Roma “no debe ser juzgada sólo sobre la base de unidad en la fe con el Papa”. Y así concluye que “el reconocimiento canónico debe ser aceptado si es por el bien de la Iglesia y rechazado si no lo es, independientemente de la fe del Papa”.

Pero Padre, pregúntese – esta “fe” del papa, siendo lo que es, ¿con el reconocimiento canónico pondría o no a la Fraternidad bajo Superiores de la Iglesia oficial, es decir, modernistas? ¿Sí o no? En la vida real, ¿usted realmente piensa que este papa concedería una prelatura que no pusiera a la Fraternidad bajo el control de Roma? En otras palabras, ¿bajo el control de gente que ya no cree en la verdad objetiva? Hay mucha belleza en los principios católicos, pero tienen que ser aplicados en un mundo real, frecuentemente demasiado real.

Kyrie eleison.



sábado, 22 de julio de 2017

EL CREDO DEL CATÓLICO CONCILIAR


El poliedro bergogliano.


CREO en Dios, creador (que no es un Dios católico),
Y en Jesús, su hijo, (un rabí bondadoso),
Que nació de María, creció en santidad y murió, dejando a la humanidad su ideal de fraternidad,
Creo en el Espíritu, que hoy mueve a todas las iglesias hacia el encuentro y la amistad, hacia la reconciliación de la diversidad,
Creo en el diálogo interreligioso, el ecumenismo, y la igualdad,
Creo en el Concilio Vaticano II,
Creo en la libertad religiosa, en la iglesia de las bases, y en un mayor protagonismo de las mujeres en la jerarquía eclesiástica,
Creo en la duda metódica, en el cuidado de la casa común, en el desarrollo humano integral,
Creo en la convivencia democrática de todas las creencias y sensibilidades religiosas,
Creo en el Holocausto (donde 6 millones de judíos murieron en cámaras de gas)
Creo en la dignidad del hombre, en el progreso que lo eleva, en la tolerancia que derriba muros y construye la unidad en la vida de este mundo, para convivir como hermanos, en paz.
Amén.



DICE EL JEFE DE LOS NEO-JESUITAS QUE EL DIABLO NO EXISTE




“Hemos hecho figuras simbólicas, como el diablo, para expresar el mal”.


Lógicamente, el diablo siempre intenta hacer creer que no existe. El diablo mismo habla por boca de este personaje, jefe máximo de los actuales jesuitas. Arturo Sosa es venezolano, y dice varios disparates en una entrevista (acá). Pero dice algo –con mucho entusiasmo- que está muy claro, aunque no para Mons. Fellay que “no sabe qué pensar” de Bergoglio. Dice Sosa: “Para mí Bergoglio es un hombre del Concilio Vaticano II”, y con eso queda todo dicho y uno sabe a qué atenerse. Por los frutos se conoce el árbol. Vemos encarnados en estos dos personajes “jesuitas”, Sosa y Bergoglio, los frutos de aquel diabólico concilio.


Más imágenes del General Sosa:




¡Mejor volvamos a San Ignacio, el gran enemigo del diablo!



CUESTIONANDO EL “HOLOCAUSTO” (PARTE 1)




En "Cuestionando el Holocausto", Eric Hunt, autor del documental "The Last Days of the Big Lie" (Los últimos Días de la Gran Mentira), analiza exhaustivamente las afirmaciones sobre supuestas cámaras de gas en Bergen-Belsen, Majdanek o Dachau, así como diferentes filmaciones y fotografías utilizadas por los aliados para probar una supuesta política alemana de exterminio.

Valiéndose de planos, documentos oficiales, testimonios, testigos y grabaciones actuales, Eric Hunt no sólo desmonta la existencia de cámaras de gas en campos como Dachau o Bergen-Belsen, también demuestra que los prisioneros asesinados que aparecen en las famosas fotografías y grabaciones de Nordhausen o de los trenes de Dachau, utilizadas frecuentemente para probar la "barbarie alemana", murieron en realidad a causa de bombardeos y ametrallamientos de aviones aliados, que no dudaban en atacar trenes de prisioneros, llegando a bombardear directamente campos como el de Nordhausen. Imágenes de víctimas de tifus o disentería tomadas después de terminar la guerra son igualmente utilizadas sin ningún pudor para "demostrar" frente al gran público la existencia del supuesto holocausto o exterminio sistemático y planificado de judíos.

En esta primera parte, Eric Hunt centra su análisis en los campos de la zona occidental. En la segunda parte, que será publicada no antes de octubre - según el propio autor -, desmontará la propaganda holocáustica referente a los campos del área conquistada por la URSS, donde, según la versión oficial actual - modificada prácticamente todos los años-, tuvieron lugar los gaseamientos de prisioneros judíos (Auschwitz, Treblinka, entre otros). 

LOS EJERCICIOS ESPIRITUALES DE SAN IGNACIO SEGÚN EL PADRE CASTELLANI





LEONARDO CASTELLANI, La catarsis católica en los Ejer­cicios Espirituales de Ignacio de Loyola, Epheta, Buenos Ai­res, 1991, 119 págs.


"Libro difícil”, me apuntó ceñudo el. P. Ezcurra quien ciertamente hi­zo los deberes que yo no, con lo que acometo esta recensión considerablemente asustado. Pero, bueno, querría dar testimonio, nomás. Por­que después de leer y releer este trabajo erudito y profundo, caí en la cuenta de alguna que otra cosa que le debo a su autor. Permítase­me un inventario de almacén:

a) Un gusto muy particular por las Sagradas Escrituras.

b) Un doliente amor por la Ar­gentina.

c) Una gran libertad interior por amor a la Verdad.

d) Un ardiente deseo de que Cris­to Vuelva.

e) Una clara noticia de quiénes son y qué quieren los enemigos de la Iglesia.

f) Una aguda inteligencia de que los más temibles enemigos están dentro y no fuera de Iglesia.

g) Un creciente desprecio por cier­to “jesuitismo” y un amor siempre incrementado por San Ignacio de Loyola y sus mejores discípulos.

h) Una melancolía cruzada con una alegría inmensa por lo que fue, por lo que es, por lo que hubiere de ser.

i) Una comprensión cada vez ma­yor de lo que es el fariseísmo.

j) La convicción de que la mujer adúltera, la pecadora en lo de Si­món el Leproso, María de Betania y María Magdalena, son todas la misma mujer. Y es asunto impor­tante, si se quiere.

k) Una progresiva comprensión de lo que no es la santidad y de la santidad del P. Castellani.

l) Una de las (pocas) razones por las que persevero orgulloso de ser argentino.

m) Un deseo inmenso de estudiar, de aprender, de oír, de saber más.

n) Ocasión, motivo y causa de las mejores y más sustanciales matea­das que recuerde

o) Una tranquila mirada sobre el mundo moderno, sabiendo por qué no camina bien.

p) Una renovada admiración por la España de Teresa y por Teresa de España.

q) Un entusiasmo enorme por la literatura y una luz en la inteligen­cia que me deja ver su puesto en el cosmos. (Es una luz que baja al corazón. Muy raro, esto, muy raro).

r) Un siempre renovado respeto por los fumadores de pipa, por los pobres, por los inútiles, por los que “no hacen nada”, por los poetas, los fracasados y los locos.

s) Una alegre percepción de la ne­cesidad del buen humor.

t) Una profunda desconfianza de los solemnes (eruditos o no) que pululan por doquier (aún hoy).

u) La convicción de que la Políti­ca no es lo más importante. Pero sí que es allí donde se libran mu­chos combates.

v) Una intuición profunda e inde­cible acerca de la misión sacerdotal y sus implicancias (en forma de Cruz).

w) Un deseo inmenso de ir al Cie­lo para conocer al P. Castellani ba­jo la suave luz de Cristo.

x) Una carcajada siempre lista por si nos topamos con uno de esos prelados de espesos anteojos, meli­fluas voces y prudentísimas razones.

y) Uno cualquiera de sus libros a mano, siempre, para cualquier opor­tunidad.

z) Un recuerdo de por qué mi hijo mayor se llama Ignacio.

De éstas y otras cosas me di cuen­ta al leer este trabajo asombroso. No sólo por el despliegue de cono­cimientos, la profundidad del tema, la inteligencia en su desarrollo, el impecable estilo (que revela un fran­cés elegantísimo detrás de su desigual traducción)... no sólo eso. Nada, que él tenía entonces 35 años y yo ahora, 36. Y sé lo que me digo.

El “viejo” Castellani

Como que Castellani joven sigue siendo Castellani, gracias a Dios. Uno siempre termina preguntándo­se si el cura quería decir una can­tidad de cosas y resolvió “disfra­zarlas”, o si su amor a la verdad lo conduce siempre por los mismos caminos. Un poco de ambas cosas, me parece. En el caso de esta mo­nografía plena de erudición psiquiá­trica, nuestro A. aclara con encan­tadora sencillez: “yo deseaba decir en términos de psicología moderna mi experiencia de los Ejercicios” (pág. 109).

jueves, 20 de julio de 2017

A CUARENTA AÑOS DE LA VISITA DE MONSEÑOR LEFEBVRE A AMÉRICA DEL SUR



NOTA SYLLABUS: Reproducimos este artículo aparecido en el sitio oficial de la FSSPX de Sudamérica, no con un afán nostálgico, sino como homenaje y gratitud a Mons. Lefebvre y todos aquellos que junto a él nos trajeron a estas tierras la Tradición católica que tras el nefasto Vaticano II agonizaba o permanecía recluida. Su obra inmensa no debe dejar de ser vista sino como un combate que hoy continúa y recomienza cada día. Desgraciadamente, la congregación que él fundó ya no lo entiende así, por eso busca lograr una paz con los liberales y modernistas (los más perniciosísimos enemigos de la Religión católica, como dijo San Pío X) que ocupan la Iglesia oficial. Los autores del artículo podrían haber obtenido más información de primera mano, simplemente comunicándose con quien fue por entonces el hombre de confianza de Mons. Lefebvre, que lo acompañó en su viaje y a quien destinó a continuar su obra en estas tierras. Pero la congregación por la que tanto hizo le pagó con la misma moneda con que la iglesia conciliar le pagó a Mons. Lefebvre: el desprecio, el rechazo, la calumnia, el desdén. Así como Mons. Lefebvre denunció las desviaciones liberales y traidoras de la cúpula de la Iglesia, del mismo modo hizo el entonces Padre Faure, siguiendo el ejemplo de su maestro. Dice el Padre Castellani: “La injusticia introduce en el seno de las sociedades una herida real que es una realidad moral operante mientras no se cicatrice”. Las injusticias introducidas en la FSSPX no pueden ser tapadas con “homenajes” –por muy justos que sean- a Mons. Lefebvre. Para dar nuestro propio homenaje, y corregir en la medida de lo posible, las injusticias que se han cometido, estableciendo la verdad, brindamos este recuerdo de la visita de Mons. Lefebvre a nuestro país y a Chile.  


Diario Clarín, jueves 21 de julio de 1977. En su portada destaca la noticia de la visita de Mons. Lefebvre al país. El hecho de que aparezca en la portada significa que no ha sido una visita sin importancia, aunque el diario anticatólico la quiera minimizar.



Monseñor Lefebvre saliendo del aeropuerto de Ezeiza


Hace cuarenta años Monseñor Lefebvre hizo su primer viaje a Santiago de Chile y Argentina. Llegando a Chile el 17 de julio de 1977, viajó a Buenos Aires el día 20 del mismo mes. Algunos fieles que estuvieron presentes en las distintas actividades y que continúan hoy entre nuestras filas, nos ayudaron a reconstruir el itinerario que siguió Monseñor en dicho viaje.

Monseñor en Santiago de Chile

El domingo 17 de julio de 1977 Monseñor Lefebvre arribó al aeropuerto de Santiago de Chile acompañado únicamente del padre Jean-Michel Faure [negritas nuestras. Syllabus]. Al llegar al aeropuerto, un número importante de personas acudieron a su recepción con vivas e, incluso, con pancartas. Monseñor pudo escuchar, al descender del avión, el grito de los fieles que fueron a su encuentro: ¡Lefebvre, sí! ¡comunismo, no!


Para entender bien lo ocurrido en Chile, debe tenerse presente que la Jerarquía de la Iglesia, otrora Venerable, estaba constituida, por regla general, por obispos progresistas en religión y socialistas en política. Éstos habían prestado una colaboración muy eficaz a la Democracia Cristiana de los años 60, cuyo gobierno abrió paso al triunfo del marxismo; con mayor entusiasmo, aún, apoyaron el régimen marxista del doctor don Salvador Allende, el cual gobernó entre 1970 y 1973".1 [las referencias de las notas pueden leerse en el enlace de los artículos, nota Syllabus]

Recibió a Monseñor el señor Alex Guina, antiguo oficial del ejército y amigo personal de los padres del R. P. Faure, el cual, se había comunicado con el oficial Guina a fin de pedirle apoyo para la instalación de Monseñor Lefebvre en Santiago de Chile. Él mismo se encargó de recibirlos y los trasladó al Hotel Carrera en el cual se hospedaron.

En la tarde de dicho domingo celebró la santa misa, a la cual no pude asistir, por causa de mi ausencia de Santiago. En todo caso, hubo un número importante de fieles. Imagino que no menos de doscientos".

HASTA LOS MODERADOS, CONSERVADORES Y LIBERALES CATÓLICOS SABEN QUIÉN ES FRANCISCO Y LO CRITICAN MÁS DURAMENTE QUE MONS. FELLAY





NOTA SYLLABUS: De ningún modo puede decirse, como hace “Adelante la fe”, que con la entrevista siguiente puede comprenderse “todo” del papa Francisco, puesto que no se hace referencia al modernismo, a la masonería y no se comprende asimismo la profundidad de la perversión del espíritu, que ha conducido también los pontificados anteriores al de Francisco (se habla por allí del intento de conciliar o tender un puente entre “lo nuevo y la tradición” cuando a la vez perseguían a Mons. Lefebvre y los tradicionalistas, o no rompían con los principios modernistas derivados del concilio. Pero sí se ve bien al político Bergoglio y las posibles consecuencias desastrosas que se avecinan de continuar así. En la política argentina hemos vivido las trágicas consecuencias de ese modo de hacer política. Y está muy bien que alguien de “peso” en Italia salga a hablar de estas cosas. Sobre todo cuando algunos de los que deberían hablar e incluso encabezar a todo nivel la resistencia y el combate contra esta calamidad y amenaza de catástrofe absoluta, el que antes fuera llamado “baluarte” de la Tradición, la FSSPX, se ha guardado sus protestas en un cajón (como dijo el mismo Mons. Fellay) y ha bajado casi todas sus banderas, en busca de la paz, cuando el enemigo le ha declarado la guerra a Dios y su única Iglesia.
[Las negritas son nuestras].

Entrevista fundamental para comprender todo del Papa Francisco


Marcello Pera, político italiano y amigo cercano de Ratzinger

Marcello Pera es un influyente intelectual en Italia. Fue presidente del Senado y es un buen amigo de Benedicto XVI, incluso escribió conjuntamente con él un libro de discursos sobre la decadencia de occidente (Sin Raíces: Europa, Relativismo, Cristianismo, Islam)
En una entrevista concedida al periódico de Nápoles, Il Mattino, publicada el 9 de julio de 2017, Marcello Pera presentó lo que podría llamarse una visión general del papa Francisco desde el gran espectro moderado de italianos y europeos de todas las clases.

***

“A Bergoglio solo le interesa hacer política, no le interesa en absoluto el Evangelio.”

Pera: “La entrada indiscriminada [de inmigrantes] aviva tensiones explosivas”
Il Mattino

Nápoles, 9 de julio, 2017

Entrevista por Corrado Ocone

En una nueva y exclusiva entrevista otorgada a Eugenio Scalfari para el periódico “Repubblica”, el papa Francisco interviene en el debate político con opiniones fuertes y explosivas que, al mismo tiempo, podrían ser consideradas “de izquierda”. Esta vez, el pontífice habló de los poderosos de la tierra reunidos en Hamburgo para el G20, oponiéndose por cuestión de principios a toda política que intente controlar y limitar la migración masiva a Europa desde naciones pobres. Para entender mejor las ideas, y por sobre todo las acciones políticas y mediáticas del Papa en relación a las de su predecesor,  planteamos algunas preguntas al ex presidente del Senado, Marcello Pera. Es sabido que él, un [típico] liberal católico, compartió muchas ideas con el papa emérito Benedicto XVI (incluso escribiendo a cuatro manos con él un libro: Sin Raíces: Europa, Relativismo, Cristianismo, Islam, Mondadori, 2004).

Sr. Presidente, ¿A qué opinión ha llegado respecto a las llamadas constantes del papa Bergoglio al recibimiento de inmigrantes? ¿Un recibimiento indiscriminado, incondicional, total?

LAS FLORECILLAS DE BERNARDO




Francisco, que no se arrodilla ante el Santísimo Sacramento, y sí ante los negadores de Cristo; que aplasta la Tradición de la Iglesia; que dice que no hay un Dios católico; que introduce la estatua de Lutero y le rinde homenaje en el Vaticano; que difunde videos de “oración” donde ni siquiera menciona a N.S. Jesucristo; que abraza la hoz y el martillo; que compara el terrorismo musulmán con el “terrorismo católico”; que promueve a sodomitas; que no le importa quién eduque a un niño, si un católico, protestante, judío o musulmán; que dice que sólo quiere seguir el camino del Vaticano II; que impulsa el mundialismo de la ONU; que persigue y desprecia a los tradicionalistas; que promueve el indiferentismo religioso; que baila con judíos; etcétera…

…es para Mons. Fellay (Neo-FSSPX):

“…un Santo Padre comprensivo y bondadoso”.
(Entrevista a revista “Vida Nueva”)

Un Papa que “tiene una preocupación por las almas, pero en particular las almas que son rechazadas. Las almas aisladas, las que son hechas a un lado, o despreciadas o que se encuentran en dificultad. Lo que él llama “las periferias existenciales”. ¿Se trata verdaderamente de la famosa oveja perdida? ¿Es que el papa Francisco deja de lado a las otras 99 y va a ocuparse de esa oveja perdida? Creo que eso es lo que él tiene en la cabeza. Digo, tal vez. No se puede dar una respuesta global. (En) todo lo que él ha dicho, vemos que tiene esa preocupación, una preocupación universal: los migrantes, los que están en prisión, que efectivamente son hombres abandonados por los otros. Es una gente que está en el dolor. Luego están los divorciados, gente que también está en aflicción. Luego estamos nosotros que también somos rechazados. Y finalmente estamos todos en la misma perspectiva. Y entonces él se va a ocupar de esas almas”.
(Entrevista a Radio Courtousie)

Un Papa que “… es muy humano, le da mucha importancia a este tipo de consideraciones, y esto puede o podría explicar una cierta benevolencia de su parte. (…) está claro que el Papa Francisco desea dejarnos vivir y sobrevivir. Incluso ha dicho a todo el que desea escucharlo que nunca dañaría a la Fraternidad”.
(Entrevista a DICI)

Alguien que “Nos conoce de cerca. Y la manera que se comporta hacia nosotros nos hace pensar que es simpatía. Parece contradictorio, no puedo explicar más que eso. Realmente yo esperaba una condenación pero es lo contrario que está sucediendo. (…) Entonces, es difícil expresar esto, pero hay un vínculo cercano con el papa, ustedes no pueden imaginar el acceso que tenemos, el fácil acceso que tenemos con el papa. No lo usamos, a veces lo hacemos por estas cuestiones administrativas, pero tenemos acceso directo al papa”. 
(Conferencia Ángelus Press)



SAN PÍO X DENUNCIA EL MAYOR PELIGRO DEL MODERNISMO





Alocución “Relicturus Ecclesiam” (16 de diciembre de 1907)

La característica más peligrosa del modernismo

San Pío X recuerda en esta Alocución (Relicturus Ecclesiam) que Jesús había predicho que la Iglesia habría sido perseguida y atribulada y escribe: “En procinto de dejar a la Iglesia y en el momento de volver al Padre, Cristo Nuestro Señor muchas veces y explícitamente predijo que habríamos sido expuestos siempre a la persecución de los enemigos”.

Los tiempos nuevos y la herejía modernista añaden, sin embargo, a las antiguas y cruentas persecuciones, otros sufrimientos quizá más peligrosos aunque menos dolorosos físicamente. Este es el peligro que mayormente angustia al Papa.

Hoy, como en todos los tiempos, continúa el Pontífice, vemos realizarse la predicción de Jesús. En efecto en algún lugar la Iglesia es asaltada o “con divisiones alineadas y en abierta batalla” o “con artes engañosas e insidias escondidas”.

El modernismo es la insidia escondida o el engaño (“subdolo” [término italiano empleado por el Papa, ndt] del latín “sub-dolo”: bajo engaño). Esta es la característica más peligrosa del modernismo: no salir de la Iglesia, no combatirla cara a cara, sino quedarse dentro, ocupar los lugares de mando y cambiarla desde dentro. Pío X lo explica claramente: “Debería ciertamente deplorarse que tales hombres, abandonado el seno de la Iglesia, pasaran a ser sus enemigos declarados: pero es mucho más doloroso verlos caídos en tanto exceso de ceguera que les hace considerarse aún y proclamarse hijos de la Iglesia aunque, con los hechos si no quizá con las palabras, hayan renegado de aquella promesa de fe que pronunciaron en el Bautismo. Y de este modo mantienen aún hoy las prácticas cristianas, se alimentan de las carnes sacrosantas de Cristo y, lo que es más horrendo, suben así al altar de Dios para ofrecer allí el Sacrificio”.

Como se ve, el modernista no niega el Credo de palabra y abiertamente, sino que prácticamente con su actuar lo impugna y reniega de él. Por tanto el hecho de que se oculte en la Iglesia y no quiera abandonarla es muy peligroso porque la erosiona desde dentro como una carcoma invisible.

El primer enemigo descrito por San Pío X combate a la Iglesia abiertamente: “todo derecho suyo es combatido […] sus leyes son despreciadas por aquellos mismos que deberían tutelar su autoridad”. Ciertamente es triste y doloroso, pero es sobre todo la “quinta columna” escondida la que preocupa al Papa.

“A todo esto -escribe- se añade ahora otro mal incontestablemente gravísimo: un cierto espíritu ávido de novedad, que no soporta ninguna disciplina y ninguna autoridad, va difundiéndose ampliamente; apuntando a la doctrina de la Iglesia e incluso a la verdad revelada por Dios, se esfuerza por derrumbar desde sus fundamentos la santísima religión”. He aquí la intención final del modernismo: la ruina completa del catolicismo, mediante la corrosión de sus fundamentos.

La duda metódica y el modernismo

Este nuevo error, que niega la sustancia misma de la religión católica, es seguido por numerosas personas, las cuales “difunden una duda metódica llena de impiedad acerca de las bases mismas de la fe” [6].

El Papa compara justamente el modernismo al cartesianismo: la duda metódica sobre todo, no hay certeza de nada, todo es relativo y subjetivo: Dios mismo y la religión con sus dogmas y mandamientos serían un producto del pensamiento humano.

Esta es la enorme gravedad del modernismo que se esconde bajo la apariencia de catolicismo para disolver la Iglesia como Cristo la fundó y ha llegado hasta nosotros.

El Papa Sarto añade que: “si los modernistas hacen parte del clero, desprecian el estudio de la teología católica y extraen de fuentes envenenadas [Descartes, Kant y Hegel] su filosofía” [7].

El Pontífice concluye justamente que los modernistas, por lo que “proclaman, hacen y con la misma pertinacia profesan, demuestran que han perdido la fe, aunque consideren que es encuentran todavía en la nave de la Iglesia, mientras han naufragado miserablemente” [8].

Conclusión

¿Se puede colaborar con los modernistas para restaurar la Iglesia cuando ellos quieren demolerla desde sus cimientos? El pensamiento de San Pío X es claro. Lo sea también el nuestro: “¿Qué hay de común entre Cristo y Belial? (2 Cor., VI, 15).

Joseph